Experiencias, sensaciones, alegrías, tristezas, todo lo que pasa por la mente del viajero quedará grabado en nuestra memoria para siempre. Dos almas que se juntan para vivir la aventura de la vida
28 de julio de 2013
Treking Dimaluo- Cizhong
Nos despedimos de Binzhongluo y de nuestro
perro "Tontón", donde hemos pasado quince estupendos días disfrutando de sus
alrededores.
Aún después de marcharnos, seguimos con
dudas sobre cuál va a ser nuestro próximo destino: ir al Valle del Drung o a
Dimaluo. En Gonshan preguntamos sobre el
transporte hasta el Valle del Drung y el alojamiento en esa zona. Parece más
accesible de lo que inicialmente suponíamos. Aún así decidimos irnos a Dimaluo
para avanzar en nuestro intento de cruzar andando del valle del Nu Jiang hasta el
valle del Mekong, por una cordillera de montañas situadas por encima de los 4000m.de altura.
Las diversas informaciones que recibimos sobre el
transporte hasta Dimaluo coinciden en que no hay furgoneta que vaya a salir hoy y
que hace tres días que no sale ninguna debido a desprendimientos en la
carretera. Después de un peregrinar calle arriba y abajo, nos encontramos a un
chico que, sorprendentemente, está esperando a que se llene la suya para Dimaluo, algo que nos lleva 3-4
horas.
La pista de tierra es realmente mala, con
varios corrimientos de tierra que conseguimos solventar. Al llegar a Dimaluo vemos
que el “pueblo” lo forman no mas de seis casas. Afortunadamente una de ellas
alberga a viajeros. Con la puerta de la casa abierta, tenemos que adentrarnos
hasta la cocina para encontrar al dueño, aunque al vernos ni se inmuta,
prácticamente nos ignora y después de un buen rato esperando alguna respuesta apenas
conseguimos sacarle el precio de la habitación.
Necesitamos que este hombre nos proporcione
un burro para cargar con las mochilas,
comida y agua para tres días. Quizás podamos averiguar más sobre la ruta para
poder recorrerla sin necesidad de un guía. Pero el pasotismo que demuestra es
tal que después de cada pregunta se pierde en la respuesta, entreteniéndose con
su Mac, su i-phone o su tele de plasma. Ya no nos sorprende tanta tecnología en
lugares tan remotos, pues por las humildes aldeas por las que hemos pasado,
accesibles únicamente a pie por senderos y con casas construidas de madera con
techos de pizarra y las gallinas y cerdos rondando alrededor e incluso dentro
de las casas, no faltaba la tele de plasma y la antena parabólica.
Nosotros que somos tan críticos con la
televisión (y obrando en consecuencia, en los últimos cinco años habremos visto
menos de cinco horas de televisión) muchas veces analizamos el daño que ha
hecho este invento en la sociedad y más aún entre la población humilde, que
compara su vida con la de los personajes televisivos, y empieza a sentirse
pobre y desdichada, cuando nunca hasta entonces se habían planteado su vida de
esa manera. Aún es más influyente sobre los jóvenes, que reniegan de ese estilo
de vida y les invade un deseo de marchar a la ciudad en busca del sueño dorado.
La consecuencia más inmediata es el abandono de los pueblos y el éxodo a las ya
de por si sobrepobladas, colapsadas y saturadas ciudades chinas.
Después de dos días de frustrantes
conversaciones con Alou, conseguimos que nos proporcione una mula y un guía-mulero,
a un buen precio. Todo lo demás, quien compra las provisiones (comida y agua para
los tres días), donde vamos a dormir (necesidad de sacos, tiendas de campaña,
etc) y demás, no conseguimos averiguarlo hasta cinco minutos antes de partir.
Pero
partimos con mucha ilusión y con fuerzas para afrontar tres duros días de
caminata pasando por dos collados de 4.000 y 4.200 metros de altura.
El paisaje es maravilloso y la experiencia
de dormir en las cabañas de los pastores y compartir con ellos unas horas junto
a su fuego es fascinante.
El
tercer dia de ruta, durante las diez horas de bajada , el paisaje cambia progresivamente, pasando de un paisaje
alpino a uno semidesértico, pero bello e imponente, hasta llegar al rio Mekong, este rio que tanto nos ha acompañado por el sureste Asiatico, y que hemos visto desembocar en el mar de la China Meridional.
Etiquetas:
China
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Aventurera, bonita. No te crie para estos avatares me hago cargo.Pero me saliste aventurera y trotamundos.¿que le voy hacer?.
ResponderEliminarQuizás necesite todavía un tiempo más de adaptación.
Disfruta de tu libertad, " es tan bonita".
Sensaciones que solo se pueden vivir de la forma que las hacéis vosotros.
ResponderEliminarSupongo que por la altitud de 4,200 metros, necesitaríais un proceso de adaptación.
Un abrazo. Gaviota del mar.