2 de enero de 2009

Marruecos, tan cerca y tan lejos

Marruecos es un destino ideal para el viajero curioso y aventurero que quiere descubrir otra cultura, otra forma de vida, otras costumbres y hasta otra religión.
Son solo 14 kms los que separan España y Marruecos, encontrandonos a cada lado del estrecho de Gibraltar dos mundos totalmente diferentes.

Media hora dura la travesía en barco desde Tarifa a Tánger. A medida que el ferry se va acercando a la costa marroquí una extraña sensación te invade por dentro, abres los ojos y sientes haber desembarcado en otro mundo.

Entre las antiguas casas de la medina destacan los minaretes de las mezquitas.
Un simple paseo por la medina o casco antiguo de la ciudad y tendrás la sensación de haber retrocedido en el tiempo varias decadas. Sus estrechas callejuelas están salpicadas de pequeños talleres de artesanos repartidos por oficios. En unas calles los alfareros, en otras los herreros, mecánicos, curtidores...sus calles rebosan vida y a veces el caos se apodera de ellas.
También es una sensación irrepetible perderse por sus innumerables zocos, los de las especias, babuchas, lámparas, telas, alfombras, bisutería...

Marruecos no para ni de día ni de noche, un ejemplo de ello es Marrakech con su ambientada plaza de Djemaa el fna, que cuando cae el sol se llena de chirinquitos de comida, puestos de zumos, y envelesadores que cuentan historias, alquimistas que curan problemas con sus pócimas, encantadores de serpientes o cuidadores de monos.

Marrakech es otro mundo por descubrir y todo ello a tan sólo 14 km, ¿a que estás esperando?.

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